Jet Lag: Consejos para superar el cansancio de viajar

¿Por qué tenemos Jet Lag, que significa? ¿Cómo podemos hacer frente a los efectos que produce viajar en nuestro cuerpo? El culpable de todos estos efectos es el reloj biológico. El encargado de marcar el ritmo de nuestro cuerpo.

Nuestros cuerpos están naturalmente programados para hacer una serie de cosas a lo largo del día, como comer y dormir. Estas rutinas incorporadas se conocen como ritmos circadianos y cuando volamos, nos lanzamos al desorden. Cuando viajamos a otra zona horaria, nuestros relojes corporales se alteran y, como consecuencia, nuestro cuerpo sufre desajustes que pueden influir en nuestro apetito, fatiga extrema o problemas de concentración. Los estudios sobre este hecho demuestran que es difícil llegar a eliminar el Jet Lag de nuestras vidas pero, no descartan su superación en un futuro.

Por ejemplo, ¿sabías qué resulta más problemático viajar hacia el este? esto es debido a la forma en la que funciona nuestro reloj biológico. En este sentido, los días se acortan y se hace más difícil la adaptación. En cambio, si se viaja hacia el oeste, se ganan horas y, por lo tanto, el cuerpo tiene tiempo adicional para hacer estos ajustes.


No viajes de noche

Un consejo que te damos es que intentes optar por un vuelo que llegue a la luz del día. Esto te hará más fácil permanecer despierto y será mucho mejor salir y explorar si el sol está brillando.

Descansa antes del viaje

La gente a menudo termina durmiendo sólo unas pocas horas antes de un largo vuelo – ya sea debido a la emoción de las vacaciones o un intento deliberado de cansarse para dormir durante el vuelo. Gran error. Los cambios de última hora a su rutina sólo harán que sea más difícil ajustarse a nuevas zonas horarias. Obtener una buena noche de sueño antes de su vuelo le dejará mejor equipado para hacer frente a jet lag.

Aprovecha la luz

Si controlas cuánto tiempo pasas a la luz del día en tu lugar de destino, puedes engañar a tu cerebro y contrarrestar los efectos del jet lag más rápido. Nada más llegar, pasa tiempo al aire libre y si es de día, mejor que mejor. Así ayudarás a estabilizarse a tu reloj biológico.

Hidrátate y muévete

Olvídate de la cafeína. Más vale que estés preparado y cuides tu cuerpo porque será un momento duro. Bebe mucha agua y come ligero la noche anterior al vuelo. Prepara algo para picar como frutos secos o fruta. No te fuerces a comer si no tienes hambre, come cuando llegue la comida del vuelo. Si beber una copa te ayuda a calmar los nervios antes de volar, tómate una, pero no te pases. Si bebes demasiado te deshidratarás.

Si notas que necesitas estirar las piernas, no te preocupes, no serás el único. Haz como los otros pasajeros y pasea por los pasillos del avión. Ejercitar los músculos aliviará la tensión, oxigenará el riego sanguíneo y te ayudará a no pensar en la bebida ni en la comida (al menos durante unos minutos).