Los mejores zapatos para ÉL

Todos hemos oído alguna vez la importancia que tiene el calzado para completar un buen atuendo. En el hombre esto no deja de ser cierto. Cualquier ojo mínimamente entrenado sabrá sacar una opinión de alguien juzgándolo por los zapatos.

Cualquier look puede quedar totalmente deslucido por una mala elección de los zapatos. De la misma forma un conjunto de ropa mediocre, quedará ensalzado con unos zapatos elegantes. A continuación, hacemos un repaso a los modelos clásicos de zapato de hombre que no deberían faltar en una colección de un caballero.

Zapatos clásicos, cómodos y atemporales es la apuesta segura para el armario de un hombre durante el invierno. Desde Crockett&Jones a Church´s, presentamos una completa selección que abarca brogues tradicionales en piel envejecida hasta los más elegantes.

Son los zapatos que todo hombre necesita. Es menos formal, más amplio y abierto que el zapato Oxford, debe su nombre al mariscal de campo prusiano y duque de Wahlstadt, Gebhard Leberecht von Blücher (1742-1819), quien además de derrotar a Napoleón en 1815 junto a Wellington en Waterloo, encargó la confección de zapatos de este tipo para sus soldados. Calzado de tipo robusto, producto de su origen militar, se caracteriza por poseer las costuras exteriores en cosido doble (definido como costura prusiana) y la lengüeta como parte integral de la pieza anterior del zapato.

Hay tres modelos clásicos de mocasín que han llegado a nuestros días: Penny, Beefroll y Tassel. El que ofrece la marca Crockett&Jones en un modelo Penny que obtiene su nombre de la costumbre de los alumnos de la Universidad de Nueva Inglaterra de introducir un penique por debajo del antifaz como símbolo de buena suerte. Es acertado llevarlo con traje de mañana. Sin embargo, es uno de los zapatos menos elegidos para ello y se suele reservar para llevar con vaqueros o de forma más casual.

Por último un Brogue más concreto un full-brogue. ¿Por qué? La principal diferencia entre el semi Brogue y el full Brogue es que éste último amplia el límite de la costura de la puntera, en forma de dos arcos y terminada en pico, y por tanto el punteado se hace más exagerado. Por la formalidad de su costura prusiana, está permitido llevarlo con traje, aunque su uso se extiende principalmente a situaciones más informales.

 

¿Has oído algo sobre llevar botas con traje? Cuando te apetezca integrar este tipo de botas en tus looks con traje has de tener una premisa clara: que sean lo más parecidas a tus zapatos de vestir. Es decir, que tengan unas proporciones adecuadas, que no tengan lengüeta, que sus cordones sean finos y que su suela no sea ni muy gruesa ni demasiado fina. Como por ejemplo estas de AMI, por 420€.

No olvides que un zapato es importantísimo a la hora de vestir. ¡El calzado habla por si sólo!