Menos es más: Conoce los beneficios de una vida minimalista

Parece que el querer llevar una vida minimalista va en contra de todo hacia lo que nuestra educación, sistema y cultura nos empuja. Frecuentemente confundimos el ser con el tener.

Tenemos todo al alcance de nuestras manos, y con la tecnología actual, podemos poseer cualquier cosa haciendo click en nuestros ordenadores. Poseer no es nada malo, las elecciones de cada personas son perfectas siempre y cuando traigan felicidad pero si es cierto que también es necesario aportar otros puntos de vista, como hace el minimalismo.

Siempre ha existido un debate en la sociedad acerca del minimalismo y el maximalismo. Y aunque muchos pensadores han tomado un extremo o el otro, lo cierto es que nunca se ha llegado a un acuerdo sobre cuál es realmente el mejor estilo de vida. El minimalismo es básicamente pensar que poseer menos es mejor alternativa que tener el propósito de perseguir siempre algo más.

Muchas personas buscan la felicidad mediante la posesión, lo cual es totalmente normal en la sociedad de consumo actual, pero es algo que resulta agotador. Las personas trabajan más horas para tener más dinero y comprar una casa más grande, un coche mejor, el último smartphone y los mejores juguetes para sus hijos. De lo que no se da cuenta la mayoría es de todo el tiempo que están invirtiendo en ello, de que puede que la vida se esté escapando poco a poco, sin que se den cuenta de ello.

El minimalismo resulta beneficioso porque se gana en tiempo, en energía, en libertad, y también económicamente, ya que podrás invertir ese dinero en las cosas que de verdad importan. Poseer menos te otorgará la capacidad de tener menos presión, menos estrés y menos ansiedad en tu día a día. Puede que encuentre más oportunidades para perseguir tus verdaderas pasiones. El minimalismo es un estilo de vida que nace en el corazón y que tiene que encontrarse en sintonía con el alma, aunque pueda sonar muy poético. Para cada persona es diferente, pero es adoptado por personas de todas partes del mundo.

Poseer menos es una invitación a apreciar, desear y aceptar otro tipo de vida. El minimalismo es el camino que puede hacer tu vida mejor, eso que has estado buscando tanto tiempo y no sabías con certeza si existía. Por supuesto, esto no tiene que ser así para todo el mundo, como hemos comentado con anterioridad, pero si siempre has tenido curiosidad al respecto, no vas a perder nada por intentarlo.


Cómo iniciar una vida minimalista:

  • Elimina de tu vida todo aquello que no te hace falta. Repasa cada una de tus pertenencias, pequeñas y grandes, y pregúntate: ¿lo necesito? ¿lo he usado en el último año? ¿Aporta algo a mi vida? Si la respuesta es sí a las tres preguntas, te lo quedas. Si la respuesta es no, dónalo, véndelo o tíralo.
  • Compra menos pero de calidad. Una vez hecha la limpieza, mantente firme con la regla “entra uno, sale uno”, para no volver a acumular. Al comprar menos, podrás ser más selectivo con lo que compras.
  • Organiza tu tiempo. Pon por escrito cuáles son tus objetivos y quién/qué es importante para ti. Enfoca tu tiempo en eso. Usa una agenda y algún sistema de organización que libere tu mente. Sé productivo, no procrastines. Elimina de tu agenda lo que no es verdaderamente importante. De esta manera reducirás tus compromisos.
  • Desapégate. Muchas veces tenemos cariño a las cosas materiales, y nos da pena tirarlas. Pero realmente, si lo pensamos bien, no es el objeto en sí, sino el recuerdo de eso objeto. También nos apegamos a una casa por los momentos vividos en ella. Te recomiendo que te desapegues de lo material, que guardes sólo aquello que es muy, muy importante para ti, y te deshagas de lo demás, o le hagas fotos para recordarlo.
  • Relaja la mente. ¿En qué piensas? Si eres de l@s que tu mente no para, bienvenid@ al club. Intenta mantener tu mente en calma. Reduce el estrés, mantente en en aquí y en el ahora. Estáte presente, que no se te pase la vida y ni te hayas enterado. Siempre que puedas, ten contacto directo con la naturaleza. Usa técnicas como la meditación o el yoga para encontrar el equilibrio y la paz mental.

Por último no te olvides de disfrutar de la vida y de las pequeñas cosas que tiene la vida, vive intensamente. Haz lo que verdaderamente te gusta. Trabaja en lo que te apasiona. Haz cosas nuevas, que enriquezcan tu día a día. Disfruta con tu gente, con los que quieres, con los que te aman. Deja los problemas atrás, no te preocupes demasiado por el futuro. La vida hay que vivirla. Vívela.